Excel o programa de gestión de alquileres: cuándo dar el salto

Escrito con casi 30 años de experiencia real en el sector inmobiliario

Casi todos los propietarios empiezan igual: una hoja de Excel con una fila por habitación, una columna por mes y los pagos marcados a mano. Y funciona. Durante un tiempo, funciona muy bien. No vamos a decirte que Excel sea malo: es gratis, lo conoces y lo controlas. La pregunta útil no es "Excel o programa", sino "¿cuándo deja Excel de compensar?".

Cuándo Excel es suficiente

Si alquilas una o dos habitaciones, los inquilinos llevan tiempo contigo, los suministros van incluidos con un importe fijo y no te importa dedicar un rato al mes a ponerlo al día, tu hoja de cálculo probablemente es todo lo que necesitas. Cambiarla por otra cosa solo por cambiar sería complicarte la vida.

Siete señales de que el Excel se te ha quedado pequeño

  1. Cada mes te preguntas quién ha pagado. Revisas la cuenta, buscas el Bizum, lo cruzas con la hoja. Si hay más de tres o cuatro inquilinos, esa tarea se come una tarde.
  2. Las fechas viven en tu cabeza. Cuándo acaba cada contrato, cuándo toca revisar la renta, cuándo hay que devolver una fianza. Si te enteras tarde, pierdes dinero o te quedas con un inquilino sin contrato vigente.
  3. Repartir la luz y el agua es un dolor. Con inquilinos que entran o salen a mitad de mes, repartir por días de ocupación es una cuenta que se rompe en cuanto cambia uno.
  4. La fianza es un cabo suelto. Quién la pagó, cuándo, cuánto, cuándo toca devolverla. En una hoja es una columna más; en la práctica, es lo que más discusiones genera al final.
  5. Cada contrato es un copiar y pegar. Abres el Word anterior, cambias nombre, DNI, fechas, renta y fianza, y rezas por no dejarte el dato del inquilino anterior en alguna cláusula. Ocurre más de lo que se admite.
  6. No sabes cuánto ganas de verdad. Hay ingresos en una pestaña, gastos en otra y facturas en el correo. Llega la Renta y reconstruyes el año a mano.
  7. Solo tú entiendes el Excel. Si un día necesitas que alguien de confianza lo lleve por ti, o que lo vea tu gestor, el archivo se vuelve un obstáculo.

Con una o dos de estas señales, aún puedes aguantar. Con tres o más, lo normal es que el tiempo que dedicas a la hoja valga más que lo que cuesta un programa.

Qué cambia con un programa de gestión

No se trata de "más funciones", sino de que el programa sepa lo que tu hoja no sabe: que un mes pagado es un mes pagado, que un contrato tiene fecha de fin y que una fianza se cobra y se devuelve.

TareaCon ExcelCon un programa como Susalquia
Saber quién ha pagadoLo marcas tú, mes a mesPanel con cobrado y pendiente; el inquilino puede avisar desde su portal
Fechas importantesCalendario aparte, si te acuerdasAlertas de contratos que vencen, fianzas sin cobrar o sin devolver y revisión anual de la renta
Luz, agua y gasCuenta manual cada vezReparto automático según los días que ha estado cada inquilino
ContratosCopiar y pegar en WordContrato en Word generado desde la ficha del inquilino, con sus datos y los de la vivienda (planes de pago)
Cuánto ganasReconstruirlo a final de añoIngresos menos gastos cada mes y una estimación orientativa de IRPF (planes de pago)
CosteGratis (más tu tiempo)Plan gratuito hasta 3 habitaciones o 1 vivienda completa; plan Individual desde 7 €/mes con pago anual

Lo que un programa no hace

Para que el salto compense, conviene tener claras las expectativas. Un programa de gestión no elige inquilinos por ti, no sustituye a tu gestor ni a tu abogado, y no es magia fiscal: las cifras que te da son orientativas y la declaración sigue siendo tuya. Tampoco firma por ti: Susalquia genera el contrato en Word y lo firmáis vosotros como siempre. Lo que sí hace es quitarte la parte repetitiva, para que dediques tu tiempo a lo que requiere criterio.

Cómo dar el salto sin perder nada

  1. No borres el Excel. Déjalo como respaldo durante un mes.
  2. Empieza por lo actual. Da de alta tus habitaciones y los inquilinos que tienes hoy; el histórico antiguo no hace falta.
  3. Carga lo que importa de cada contrato: fecha de inicio y fin, renta y fianza. Con eso ya saltan las alertas.
  4. Mete los gastos fijos del mes: luz, agua, IBI, comunidad. Así ves la rentabilidad real desde el primer mes.
  5. Lleva los dos en paralelo un mes. Si los números cuadran, archiva el Excel.

La primera configuración (tus datos, la vivienda, la primera habitación, el primer inquilino y los primeros gastos) lleva unos 15 minutos. Después, añadir otra habitación con su inquilino son unos 5 minutos más. Y si prefieres hacerlo acompañado, puedes reservar una sesión gratuita de 30 minutos y lo configuramos juntos.

Pruébalo con tus datos reales, sin pagar

El plan gratuito de Susalquia admite hasta 3 habitaciones o 1 vivienda completa. Es suficiente para ver si te quita trabajo de verdad antes de decidir nada.

Empieza gratis →

Información orientativa; cada caso tiene sus matices. Para cuestiones fiscales o legales concretas, consulta con un asesor.